Blog Artículo

ABA y el modelo de desarrollo: Una ligera controversia en la terapia del autismo

18 de febrero de 2025
27 de mayo de 2026

Durante mucho tiempo ha habido un debate en torno a los distintos modelos de atención al autismo. Elegir una forma adecuada de terapia para su hijo autista no es tarea fácil. Con tantas opciones, recomendaciones y modelos de terapia disponibles, es natural encontrar diferentes sugerencias de fuentes de confianza. Aunque a veces el proceso puede parecer abrumador, estamos aquí para apoyarle, ofreciéndole recursos para hacer este viaje un poco más fácil y (esperemos) más manejable.

Todos los padres saben que sus hijos son únicos y especiales. Aunque estamos totalmente de acuerdo con esto, también reconocemos que hay dos cosas que son universales para todos los niños: 1) la necesidad de una conexión segura en casa y 2) el deseo de jugar. Resulta útil tener en cuenta estas verdades universales a la hora de seleccionar el modelo de terapia más adecuado para su hijo. Hay varias diferencias clave entre la terapia ABA y el modelo básico de terapia de desarrollo utilizado en Positive Development.

El Análisis Conductual Aplicado, o ABA, ha sido históricamente la principal forma de terapia en el ámbito del autismo, además de proporcionar la mayor cobertura por parte de las aseguradoras. En pocas palabras, el ABA aborda el comportamiento a través del refuerzo y objetivos predeterminados, con la esperanza de producir ciertos cambios de comportamiento. Los comportamientos problemáticos suelen abordarse mediante estímulos, refuerzos, consecuencias y repeticiones. El modelo utiliza hitos de referencia que suelen estar vinculados a la edad del niño y a los hitos de desarrollo comunes de un niño neurotípico. Este enfoque ha causado cierta tensión, ya que el modelo de atención no está totalmente personalizado para el perfil único de un niño, sino que se basa en ajustarse a las normas relacionadas con la edad. Sin embargo, esta terapia proporciona amplios servicios, que pueden dirigirse a la comunicación, las habilidades de la vida diaria, la interacción social y mucho más. Debido a su larga existencia en el ámbito sanitario, el ABA sigue siendo objeto de investigación y apoyo. La idea principal del modelo de atención ABA es cambiar los comportamientos mediante lecciones estructuradas y recompensas.

Las terapias que utilizan un enfoque evolutivo pertenecen a una categoría de intervenciones denominada DRBI (Intervenciones basadas en las relaciones evolutivas). Este modelo se basa en la conexión y tiene como objetivo acercar a los padres o cuidadores a sus hijos a través de formas holísticas. Se diseña una atención personalizada que tiene en cuenta el perfil completo del niño, lo que permite que el crecimiento y el desarrollo surjan de sus intereses y curiosidades naturales.  El enfoque del desarrollo emplea un método dirigido por el niño y basado en el juego, proporcionando una atención especializada sin un horario predeterminado de actividades o tareas que completar. La participación en actividades lúdicas mejora la receptividad del niño ante las experiencias de desarrollo, como compartir juguetes con los padres o participar en juegos de rol. A través de estas interacciones, los niños desarrollan habilidades esenciales en comunicación, regulación emocional y cooperación, sentando las bases para su crecimiento general. Con el enfoque de desarrollo, los niños toman la iniciativa mientras los padres les siguen, profundizando así la relación con su hijo en el proceso. El enfoque de desarrollo resulta ser menos invasivo, más empoderador y requiere mucho menos tiempo para ver progresos que otros tipos de modelos de atención para el autismo.

Es importante distinguir la diferencia entre las prácticas terapéuticas. Con la terapia del desarrollo, la profundización de las relaciones repercute inevitablemente en el desarrollo general a través de la confianza, ya que el niño se vuelve más receptivo a la persona con la que mantiene una estrecha relación. Puede parecer extraño, pero un niño que confía en sus padres o cuidadores tiene más probabilidades de completar tareas cotidianas como lavarse los dientes o vestirse. La terapia del desarrollo proporciona una plétora de habilidades que ayudan al niño a reconectar con el mundo a través de la creación de confianza y seguridad, así como a sentirse capacitado.

A continuación se señalan las principales diferencias entre el ABA y la terapia del desarrollo:

Dedicar tiempo a investigar y comprender los fundamentos de los distintos modelos terapéuticos es crucial para tomar decisiones con conocimiento de causa. Al elegir el que mejor se adapte a las necesidades de su hijo, su familia y sus objetivos a largo plazo, sentará las bases para un progreso y un éxito significativos. Como siempre, estamos aquí para ayudarle. Encuentra nuestro número de teléfono en la esquina inferior izquierda de nuestra página web 🙂 .

Sobre el autor